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sábado, mayo 27, 2006

Sabados de "Super Accion"




^^ siii, recuerdan aquel viejo ciclo del canal 11? Jejejeje, para los que no, explicare brevemente, "Los sábados de superación" era un ciclo en canal 11 (argentina ahora TELEFE) en el cual pasaban las mejores películas de acción, para hacer amenas las tardes de Sábado =P
Bien hoy me haré un ciclo privado encabezando la lista con 16 Blocks de Bruce Willis y luego con V de Vendetta, por cierto ayer me vi "Ultraviolet" ¬.¬ no tengo muchos buenos comentarios al respecto. No es mala, si lo que buscas es tiros y mas tiros, espadas y peleas de vampiros 0.O a lo matrix, pero el argumento.... hum bueno es algo medio complejo, se pierde por completo a los ....hmmm 15 minutos de arrancar la peli >,<, fuera de eso Mila actúa bien y tiene buenos efectos, salvo los de la moto, que necesitan trabajarlos mas, aunque no es creíble ni con un "cromaquei " (no se bien como se escribe) mejor ¬¬, en fin, esa es mi opinión, aunque a lo mejor a alguien le guste mas que a mi.

Mi día fue dentro de lo normal tranquilo y estuve escribiendo un poco, luego me puse a navegar y me encontré que hace unos días fue el cumple de Sir Arthur Conan Doyle ^9^ weee amo a ese escritor, de hecho fue quien me hizo apasionarme con la lectura, aun recuerdo mis caminatas (con el libro pegado a las narices), por el patio del colegio primario jejeje si era una rata de biblioteca en aquel entonces, aunque mas por traviesa que por culta (era el castigo normal cuando uno molestaba en clase "a la biblioteca a ayudar", pues la Directora estaba cansada de verme la cara xDDDDD)

El carbunclo Azul, fue el primer libro que descubrí de este escritor y recuerdo haberlo leído en un lapso record para mi en aquellos años, dos horas O.O me gusto tanto que le pregunte a la bibliotecaria si había mas de ese escritor y may descubrí que Sherlock era una saga de cuentos de este, no había muchos en la biblioteca :(, así que lo poco que encontré lo agote en menos de dos días.

Desde ese día me recorrí los canjes de libros, bibliotecas publicas y demás (hasta compre revistas de crucigramas que regalaban libros de este para saciar mi sed de mas) Hasta que me llego el día que a todo fanático de Holmes le llega :''''( Halle el libro, ese que no hay que leer si te gusta Holmes, pero claro lo quieres leer >,< mas =""><.

Yendo al caso, tras leer y releer algunas cositas de Sherlock, me acorde de esos cuentos que en honor a este escribí hace mucho, pero como ven no se me da muy bien lo de escribir historias detectivescas (cada dos por tres se me vuelan los patos y tengo que arreglar la historia pues se me va de cause y Oo la fantasía se entromete xDDD)

Juas peor es el caso de una que escribí y deje a mitad (precisamente cuando decidí releerla xDDDD) por que hum se torno muy under y bizarra lol

Pero esta esta dentro de las normales (con "normales" entre comillas claro esta, tiene su historia de trasfondo pero otro día se las cuentobien) para ver si les gusta pongo el comienzo:



Líneas de Sangre

Serika estrujo el cigarrillo en el viejo cenicero de cerámica, mientras observaba a desgano al alto y delgado sujeto que acababa de entrar.

Su porte era el de un hombre corriente, cabello castaño oscuro y grandes ojos azules, aunque en su mano izquierda brillaba casi oculto bajo la manga de su saco de Lanilla gris, un reloj de oro macizo, de seguro Rolex pensó para si al descuido.

Haciendo una cortés reverencia este pregunto – ¿Esta es la oficina de Lorn & Kurusugawa?

He venido por recomendación de Nicole Teiland, ella me hablo muy bien de su trabajo y tengo un caso que creo les puede interesar-

Ella asintió con la cabeza e indicó en un gesto la silla que se ubicaba frente a al escritorio – Serika Kurusugawa-

Mientras se quitaba el abrigo y lo colocaba sobre el regazo, el hombre hecho un vistazo a su alrededor.

La oficina era pequeña y muy poco iluminada, un pequeño foco colgaba del techo y el único respiradero era un pequeño tragaluz casi al tope del muro opuesto al escritorio, el cual se encontraba entreabierto.

Docenas de cajas se acumulaban en un rincón y daban a entender que se hallaban prontas a una mudanza.

-Ya veo- musito al recordar a la regordeta mujer, Nicole Teiland era una vieja amiga de Iris y había sido una de sus primeras clientas.

Desde aquel entonces la mujer les enviaba a cuanto cliente potencial veía.

Soltando un suspiro se dispuso a preguntar al sujeto acerca de los detalles del caso y el por que consideraba que ellas eran aptas para investigar al respecto.

No solía tener mucha fe en los clientes enviados por parte de Nicole, ya que en su mayoría eran fanáticos religiosos, supersticiosos y otros enceres, en general solían ser una completa perdida de tiempo.

Antes de que ella dijese más, el sujeto colocó sobre el escritorio una copia del Daily News diciendo –Como verá, el caso ya se halla en la primera plana y no cuento con mucho tiempo antes de que la prensa me asalte o la policía decida retenerme como sospechoso-

Serika tomo el periódico y leyó la noticia a desgano.

En primera plana y como lo había indicado el hombre decía en grandes letras negras “Aparece otra victima del incendiario”

Bajo ese título se veía la foto de un cuerpo cubierto a medias por la bolsa típica de la morgue policial.

Como pie de foto explicaba “Esta es la cuarta mujer asesinada en un lapso de 5 años y según indican fuentes policiales podrían ser siete en total las victimas…”

Ella estaba al tanto de aquella noticia, puesto que Iris la había seguido de cerca durante los últimos meses.

Al parecer había aparecido un asesino serial al que la prensa había apodado “el incendiario” puesto que atacaba mujeres y tras torturarlas las quemaba vivas.

Dejando a un lado el periódico lo vio con indiferencia – Dígame señor…- por un instante espero que este se presentase.

Este sonrió nerviosamente – Simoriel Larou-

Ella continuo -¿Cuál es su relación con los asesinatos y por que dice que la prensa y la policía lo considerarán un sospechoso?-

-Para que comprenda debería evocar hechos del pasado- tomando un cigarrillo de una cajetilla, que sacó del abrigo, encendió uno y explicó, al tiempo que le extendía un viejo recorte de diario –La historia se nace diez años en el pasado.

Todo se remonta al mes de mayo del año mil novecientos noventa y cinco.

Por aquel entonces yo tenía solo dieciocho años.

Mi hermana Sara y yo nos hallábamos veraneando en Marsella, nuestros padres estaban de viaje por lo que no llegarían hasta aquel lugar sino hasta un mes después.

Como dos adolescentes sin riendas, ni control, ambos nos dedicamos a disfrutar de aquella aventura de verano.

Solíamos salir juntos a todos lados y frecuentábamos diferentes clubes nocturnos hasta el amanecer.

Cuando alguno de los dos caía demasiado ebrio y no podía continuar, el otro desidia el regreso al departamento.

Durante el día lo pasábamos en las playas, yo cortejando muchachas o protegiendo a mi hermana de quienes la cortejaban.

En esos días conocimos a una muchacha Inglesa, su nombre era Marian.

La muchacha se hallaba tomando unas aventureras vacaciones y hasta el momento había estado viviendo en la playa, pues no contaba con dinero como para hospedarse en lugar alguno.

Yo quede encantado con ella y mi hermana se amigo de tal modo con Marian que decidimos invitarla a quedarse con nosotros, en tanto nuestros padres regresaban.

Así fue como se unió a nuestras juergas nocturnas y pasares diurnos.

Su parecido con Sara era tal que hasta podíamos decir que éramos tres hermanos.

Pero tan rápido como su presencia atrajo la alegría, atrajo a la discordia.

Sara siempre había sido una buena hermana, en algunos casos sobre protectora y tal vez un poco celosa, dado que yo lo era del mismo modo con ella y mi constante atención hacia Marian la molestó.

La noche del quince de mayo Marian había salido a comprar algo de comida y cuando regreso debió oír la acalorada discusión que había entre Sara y yo, puesto que para cuando dimos cuenta solo se oyó el sonido de la puerta cerrar y cuando asomamos a la sala principal del departamento solo había una nota. En la que ella se disculpaba por las molestias y para no causar más se marchaba.

Aun lado estaba el paquete con la comida caliente que había comprado en la rosticería y las llaves que le habíamos dado.

Tras ese día yo quede enemistado con Sara y dejamos de salir juntos, puesto que yo me dedique a buscar a Marian por todo Marsella y Sara a modo de protesta se dedico a salir por todos los clubes nocturnos con cuanto muchacho se le insinuaba.

Yo tenía la ilusión de hallar a Marian, puesto que ella había dejado su identificación y pasaporte en un bolso olvidado en el la habitación de Sara, pero jamás la volví a hallar.

La noche del treinta, cuando regrese a al departamento, tras haber recorrido todos los clubes en busca de Sara, me encontré con que el bolso que yo había guardado ya no estaba.

Esa noche esperé despierto hasta casi el medio día, pero ella no regresó.

A media tarde y preocupado salí en su búsqueda, ninguno de los que nos conocían la habían visto, ni ese día ni el anterior.

Pasaron varios días hasta que decidí llamar a mis padres para comunicarles su desaparición, cuando lo hice ellos de inmediato viajaron y dieron parte a la policía local.

Pero no tuvimos noticias de ella sino hasta fines de julio, cuando hallaron su cadáver en el interior de un viejo faro.

El bolso de Sara se hallaba intacto, en el interior habían hallado su identificación y dinero, puesto que nada faltaba en el interior se dedujo de inmediato que el motivo del asesinato no había sido robo.

Su cuerpo había sido quemado casi hasta los huesos, sus ropas y bolso se hallaban en el lugar.

Al parecer el asesino en primera instancia había querido deshacerse del cuerpo quemándolo, más luego decidió abandonarlo con sus pertenecías en el lugar.

Como ve señorita Kurusugawa, mi hermana fue la primera victima de aquel sujeto que en estos momentos se halla buscando la policía-

Ella lo interrumpió – Disculpe señor Larou, pero si usted solo fue victima de este asesino por parte de su hermana ¿Por qué la policía lo cree sospechoso?-

-Déjeme continuar y lo verá.

Dos años mas tarde cuando yo residía en Paris, tuve una fugaz relación con una joven llamada Mirelle y tras dos meses de noviazgo ella desapareció.

Inicialmente me preocupo su desaparición y la denuncie a la policía local. Pero poco tiempo después, al igual que el cuerpo de mi hermana, ella fue encontrada en un faro, prácticamente en las mismas condiciones.

Su cuerpo había sido quemado y sus pertenecías se hallaban a un lado intactas.

Pero en aquel entonces un hombre dijo haber visto a un sujeto rondando el lugar y su descripción coincidió por mucho con la mía.

Por mas de un año fui atosigado por la policía y hasta me halle detenido por dos meses y tras la falta de pruebas debieron liberarme, dado que tenía claras pruebas de lo que había hecho durante aquel tiempo en que Mirelle estuvo desaparecida.

Destrozado por el hecho me mude a Inglaterra y aquí residí hasta este momento- haciendo una pausa el hombre apago el cigarrillo con las manos temblorosas.

Hablar de los hechos lo destrozaba y al parecer estaba muy nervioso.

-Comprendo- asintió Serika y poniéndose de pie sirvió dos tazas de café, luego ofreció una al hombre.

-Según imagino las mujeres de las que se habla en los asesinatos, han de haber estado relacionadas también con usted y es por ello que es un sospechoso nuevamente-

-Desgraciadamente debo decir que si, tres de las últimas cinco, fueron mujeres con las que lleve alguna relación privada- confesó.

-¿Y las otras dos?- preguntó.

-Ellas eran alumnas mías, de hecho no sabía de ellas hasta que la policía me detuvo hace ya una semana.

Como verá yo soy profesor particular de piano y suelo viajar mucho por todo Londres.

Jamás me había detenido a pensar acerca de esas jóvenes sino hasta que lo supe-

Mientras soltaba una bocanada de humo Serika lo vio fijamente y confeso –su caso es muy interesante, pero dados los hechos no necesita de un detective sino de un abogado y uno muy bueno Señor Larou.

No se que es lo que pretende hagamos por usted-

-No es sobre los asesinatos que quiero investigue sino acerca de lo que sucedió hace diez años, se que parece una locura, pero lo que realmente quiero que haga es buscar a una persona.

Necesito saber que fue de ella, ya que es la única de la cual sospecho.

Pues por alguna razón, desde la desaparición de Marian todo esto a dado inicio y este asesino ha estado siguiéndome los pasos.

No me importa cuanto cueste hallarla o al menos tratar de descubrir que fue de ella- extendiendo una carpeta de cubiertas negras el indicó –Aquí tiene algunas de las fotos que tomamos aquel verano y para su facilidad e adjuntado la dirección del apartamento de mis padre y las llaves, así como el nombre y fecha de nacimiento de Marian. También hallara una lista de lugares a los cuales solíamos frecuentar en aquel entonces.-

Soltando un suspiro ojeó la carpeta, al ver la fotos realmente descubrió que el parecido entre las jóvenes era asombroso.

Tras ojear la lista de lugares indicó fríamente –De seguro muchos de estos lugares ya no existen o en su defecto los viejos empleados ya no estarán, por lo que será una perdida de tiempo pero veré que es lo que puedo hacer por usted-

Sin decir más el hombre se puso de pie y salió del lugar.

Dejando de lado la carpetilla negra ella encendió un cigarrillo. Con la vista fija en el humo que serpenteaba por el aire


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